Periodismo
Sección 3: Editorales


El periodismo que fue

Recuerdos de una época inolvidable

por Carlos Reyna


La vieja máquina Linotipo, testigo mudo de una época inolvidable para el perdiodismo.




En algún rincón de nuestro corazón siempre quedan recuerdos y sensaciones que jamás podrán ser reemplazados por el avance estrepitoso de los tiempos que corren. Ya sé que ahora tenemos la ventaja de poder escribir lo primero que se nos venga a la mente, sabiendo que podemos borrarlo y corregirlo con la sóla y simple acción de volver el cursor de nuestra PC u ordenador hacia atrás, y volver a escribir lo que se nos ocurra... y volver a borrarlo y corregirlo cuantas veces queramos. Pero eso no alcanza ni alcanzará jamás para borrar de nuestros recuerdos lo que jamás podrá ser olvidado.

En un tiempo no tan lejano para los nostálgicos, existían otros medios de escribir: la vieja máquina Remington (infaltable en el escritorio de toda redacción), y otra (de tamaño mucho mayor) que servía para componer el material que terminaría siendo la edición matutina de muchos periódicos, hasta no hace tantos años.

En esta vieja máquina que se ve en la foto, el linotipista tenía la ardua tarea de copiar todo el material que los redactores, cronistas y columnistas de todos los días dejábamos en su mesa de trabajo. Esa vieja máquina linotipo (hoy donada a un museo de la ciudad de Mercedes) sólo queda como testigo mudo y silencioso de una época inolvidable para muchos de los que por entonces practicábamos un periodismo más auténtico y sin tantos intereses mezquinos que vinieron con el advenimiento y el progreso.

Este es, en definitiva, mi más sentido homenaje a mi querido Diario "El Oeste", en donde di mis primeros pasos en el maravilloso mundo de las letras.


La Plata, Bs. As., 28 de noviembre de 2014

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