RUBEN DARIO
Nicaragua (1867-1916)

Su verdadero nombre fue Félix Rubén García Sarmiento y nació en el año 1867. Aunque de nacionalidad nicaragüense, fue de origen indoespañol y desde muy niño ya reveló su precocidad artística. Fue el gestor del primer movimiento literario nacido en América Latina: el Modernismo; y aunque hubo otras figuras precursoras (José Martí mediante), se lo sigue considerando el verdadero creador y maestro de este movimiento.
Periodista de profesión, desempeñó además cargos diplomáticos en España, Francia, Argentina, Chile y los Estados Unidos.
Su poesía transitó varias etapas. En la primera se observa la influencia de los poetas españoles antiguos y románticos; de ahí salen sus primeros libros: "Epístolas y poemas" (1886), "Abrojos" (1887) y "Rimas" (1887). En la segunda surge el contacto con los poetas franceses parnasianos y simbolistas, lo que lo induce a la creación de "Azul" (1888) y "Prosas profanas" (1896), libros dotados de un lenguaje modernista que terminaría dominando la literatura castellana hasta bien entrado el siglo XX. Luego vendrían "Cantos de vida y esperanza" (1906), "El canto errante" (1907) y "Poemas de otoño y otros poemas" (1910), donde su lenguaje se torna más grave y profundo, pero sin perder la riqueza expresiva anterior. En prosa publicó "Los raros" (1886), "Tierras solares" (1903) y "Opiniones" (1906), entre otros.
Terminó sus días entristecido y enfermo por su aficción al alcohol.
 

SONATINA

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro;
y en un vaso olvidada se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavo-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda*
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamentes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?*

¡Ay! la pobre princesa de la boca de rosa,
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de Mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Yo no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos* del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigila los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

Oh, quén fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfíl!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está palida. La princesa está triste),
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

"Calla, calla princesa —dice el hada madrina—,
en caballo con alas hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor*,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la muerte,
¡a encenderte los labios con su beso de amor!"

(De «Prosas profanas», 1896)

*Golconda: Antigua ciudad fortificada de la India y centro de elaboración de diamentes.
*Ormuz: (Hormuz). Ciudad de Irán, famosa por la pesca de perlas.
*Nelumbo: Planta de flores blancas o amarillas de origen singalés.
*Azor: Ave de vuelo muy rápido, de unos 50 a 60 cm. de longitud. Vive en los bosques de coníferas y se alimenta de otras aves y de pequeños mamíferos.



LO FATAL

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida conciente.

Ser, y no ser nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror,
y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adonde vamos,
ni de donde venimos...!

(De «Cantos de vida y esperanza», 1905)



PRELUDIO
(A José Santos Chocano)

Hay un tropel de potros sobre la pampa inmensa...
¿Es Pan que se incorpora? No: es un hombre que piensa.
Y es un hombre que tiene una lira en la mano;
él viene del azul, del Sol, del Oceáno.
Trae encendida en vida su palabra potente;
y concreta el decir de todo un continente...

Tal vez fue desigual. (El Pegaso* da saltos!)
Tal vez es tempestivo. (Los Andes son tan altos!)
Pero hay en ese verso tan vigoroso y terso
una sangre que apenas veréis en otro verso;
una sangre que cuando en el verso circula,
como la luz penetra y como la onda ondula...

Pegaso está contento y se estremece y brinca,
porque Pegaso pace en los prados del Inca.
Y este fuerte poeta dealma tan vigorosa
sabe bien lo que cuentan los labios dela rosa,
comprende la dulzura del panal y comprende
lo que dice la abeja del secreto del duende...

Pero su brazo es para levantar la trompeta
hacia donde se anuncia la aurora del Profeta;
y es hecho para dar a la virtud del viento
la expresión del terrible clarín del pensamiento...
El tiene el Amazonas y domina los Andes:
¡Siempre funde su verso para dar las cosas grandes!

Va, como Don Quijote, en ideal campaña;
vive de amor de América y de pasión de España;
y envuelto en armonía y en melodía y canto,
tiene razgos de héroe y actitudes de santo.
¿Me permites, Chocano, que, como amigo fiel,
te ponga en el ojal esta hoja de Laurel?

(Poema que sirvió como introducción a «Los Mejores Versos de José Santos Chocano», 1961)

*Pegaso: Caballo con alas de la mitología griega; es el símbolo de la poesía.




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