JOSE MARTI
Cuba (1853-1895)

Nacido en La Habana, en el seno de un hogar humilde, participó desde muy joven por la independencia de su país. En 1869, luego de haber colaborado en periódicos de oposición por él fundados y dirigidos, fue sentenciado a seis años de prisión, luego confinado en la isla de Pinos y finalmente deportado a España, donde se doctoró en Derecho y Filosofía y Letras.
Estando en España, publicó sus primeros libros: "El presidio político en Cuba" (1871) y "La República Española ante la Revolución Cubana" (1873).
Fue el gran precursor y maestro del modernismo ibero-americano. De estilo pletórico de imágenes y metáforas, en su poesía y en su prosa estuvo siempre presente la causa de su país.
En verso publicó "Ismaelillo" (1882), "Versos sencillos" (1891) y "Versos libres" (1892). En prosa se destacan una novela ("Amistad funesta", 1885) y un ensayo ("Edad de oro", 1889).
En 1877 se radicó en Guatemala, donde se dedicó a la cátedra, y en 1880 pasó a Nueva York, donde continuó ejerciendo el periodismo. Desde allí fundó el Partido Revolucionario Cubano y reorganizó la causa, logrando reunir a los emigrados cubanos y a los caudillos de la Guerra de los Diez Años.
En 1895 desembarcó en Cuba y el 19 de mayo se entreveró en combate, donde halló la muerte.

BRAZOS FRAGANTES


PENACHOS VIVIDOS

Sé de brazos robustos,
blandos, fragantes;
y sé que cuando envuelven
el cuello frágil,
mi cuerpo, como rosa
besada, se abre,
y en su propio perfume
lánguido exhalase.
Ricas en sangre nueva
las sienes laten;
mueven las rojas plumas
internas aves;
sobre la piel curtida
de humanos aires,
mariposas inquietas
sus alas baten;
savia de rosa enciende
las muertas carnes!
y yo doy los redondos
brazos fragantes
por los brazos menudos
que alarme saben,
y a mi pálido cuello
recios colgarse,
y de místicos lirios
collar labrarme,
¡Lejos de mí por siempre,
brazos fragantes!
Como taza en que hierve,
de transparente vino
en doradas burbujas
el generoso espíritu;

como inquieto mar joven
del cauce nuevo henchido
rebosa, y por las playas
bulle y muere tranquilo;

como manada alegre
de bellos potros vivos
que en la mañana clara
muestran su regocijo,
ora en carreras locas,
o en sonoros relinchos,
o sacudiendo el aire
el crinaje magnífico;

así mis pensamientos
rebosan en mí vívidos,
y en crespa espuma de oro
besan tus pies sumisos,
o en fúlgidos penachos
de varios tintes ricos
se mecen y se inclinan
cuando tú pasas, ¡hijo!

(De "Ismaelillo", 1882)

(De "Ismaelillo", 1882)



DOS PATRIAS

 
Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche.
¿O son una las dos? No bien retire
sus majestad el sol, con largos velos
y un clavel en la mano, silenciosa
Cuba, cual viuda triste me aparece.
¡Yo sé cual es ese clavel sangriento
que en la mano le tiembla! Está vacío
mi pecho. Destrozado está y vacío
en donde estaba el corazón. Ya es hora
de empezar a morir. La noche es buena
para decir adiós. La luz es torva
y la palabra humana. El universo
habla mejor que el hombre.
Cual bandera
que invita a batallar, la llama roja
de la vela flamea. Las ventanas
abro, ya estrecho en mí. Muda, rompiendo
las hojas del clavel, como una nube
que enturbia el cielo, Cuba viuda pasa...
 

(De "Versos libres", 1892)
 




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