JULIO HERRERA Y REISSIG
Uruguay (1875-1910)

Fue el mayor exponente del movimiento modernista uruguayo, aunque en algunos pasajes de su obra se inclinó hacia el ultraísmo. Su producción se centra en el dominio del soneto y en la extraordinaria maestría con que maneja el lenguaje, unidos a una imaginación e inspiración realmente notables, fluctuando desde un delicado lirismo hasta una extrema complejidad; eso lo convierte en un poeta lejano a las mayorías, ya que su lectura, para poder ser apreciada en su justo valor, exige una cierta experiencia literaria.
Sus imágenes son casi siempre sorprendentes y novedosas, y sus temas habituales se alternan entre el humor, lo grotesco, lo irónico y lo intelectual.
Entre lo más destacado de sus libros figuran: "Los éxtasis de la montaña" (1901), "Los maitines de la noche" (1902), "Los parques abandonados" (1908), "Los pianos crepusculares" (1910), algunas obras en prosa y el drama "La sombra" (1908), libros que han ejercido una notable influencia en la literatura americana.
 

LA VUELTA DE LOS CAMPOS

La tarde paga en oro divino las faenas...
Se ven limpias mujeres vestidas de percales,
trenzando sus cabellos con tilos y azucenas,
o haciendo sus labores de aguja en los umbrales.

Zapatos claveteados y báculos y chales...
Dos mozas con sus cántaros se deslizan apenas.
Huye el vuelo sonámbulo de las horas serenas.
Un suspiro de Arcadia peina los matorrales...


Cae un silencio austero... Del charco que se nimba*,
estalla una gangosa balada de marimba.
Los lagos se amortiguan con espectrales lampos*;

las cumbres, ya quiméricas, corónanse de rosas...
Y humean, a lo lejos, las rutas polvorosas
por donde los labriegos regresan de los campos.


(De "Los éxtasis de la montaña", 1901)



LA NOCHE

La noche en la montaña mira con ojos viudos
de cierva sin amparo que vela ante su cría;
y como si asumieran un don de profesía,
en un sueño inspirado hablan los campos rudos.

Rayan el panorama, como espectros agudos,
tres álamos en éxtasis... Un gallo desvaría,
reloj de medianoche. La grave luna amplía
las cosas, que se llenan de encantamientos mudos.


El lago azul de sueño, que ni una sombra empaña,
es como la conciencia pura de la montaña...
aras del agua tersa, que riza con su aliento

Albino, el pastor loco, quiere besar la luna.
En la huerta sonámbula vibra un canto de cuna...
Aúllan a los diablos los perros del convento...

 


(De "Los maitines de la noche", 1902)


*Nimba: Que se hace nimbo, es decir, que forma un círculo uniforme.
*Lampos: Resplandores o brillos fugaces, como el del relámpago.



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