CAROLINA MARIA CATALANO
Argentina

Carolina María Catalano nació en La Cumbre, Pcia. de Córdoba (Argentina), iniciándose en el camino literario dentro de una linea de géneros como la narrativa, el cuento, la prosa poética y el verso libre, y extendiéndose más tarde a las formas clásicas en todas sus variantes, poniendo así de manifiesto su gran versatilidad para abarcar los temas más diversos y surgiendo como otra de las voces frescas y renovadoras, en defensa de una poesía genuina y recuperada en sus originales valores estéticos.
Su vocación literaria la llevó a ganar, ya en su adolescencia, el total de los certámenes literarios en los que intervino, realizados en la escuela en donde cursó sus estudios secundarios.
En 1993 publicó "Paradojas", libro que incluye una selección de cuentos cortos, prosa poética y versos.
En la actualidad, Carolina Catalano colabora en dos foros internacionales de extensa difusión a través de Internet, como los son "Ultraversal" (www.ultraversal.org) y "Ultracibernia" (www.ultracibernia.foro.st), bajo el seudónimo literario de Stigmatta.
Aunque se considera a si misma escritora por instinto, sostiene su creencia de que lo fundamental en poesía es la conjunción y el equilibrio entre fondo y forma, junto con la capacidad para poder transmitir ideas y emociones propias y universalizarlas dentro de cualquier forma poética y literaria, opinión compartida por muchos de los poetas de habla hispana que hoy componen esta selección.
Sus temas siempre se inspiran en motivos novedosos y de sorprendente originalidad, tal es el caso de su soneto "En deuda", el primero de los trabajos que comprende la presente selección.
 

EN DEUDA

Siento que estoy debiéndome mil versos
desde mi nacimiento y no me alcanza
el verbo, ni la carne ni la danza
de la tinta escribiendo mis reversos.

El tiempo me condena a que, dispersos,
los vocablos limiten su acechanza
—contenida y sutil adivinanza
que convierte los santos en perversos—.

Se me acerca la voz como un disparo,
sus esquirlas estallan en mi boca
y no encuentro la paz en el silencio.

Disfrazada o desnuda, con descaro,
a una jaula de letras me sentencio.
¡Qué importa si la pluma se equivoca!...

Carolina María Catalano



EN LAS ESQUINAS DEL AIRE

Me arrodillo en el aire fugaz de cada esquina,
miro la antología de tu nombre. Si llego
a tu cama en puntillas, sin manos yo despliego
los colores quebrados que tu piel adivina.

Tan capaz de quererte desde la indisciplina,
desbocada y audaz, sigilosa te entrego
el mango del cuchillo de mi desasosiego,
contraseña maldita, mi placebo. Morfina.

Se vuelve persistente mi voz cuando te alcanza
dibuja garabatos de luz sobre tu espalda
y animalitos tontos de sombra en tu cintura...

Insisto... y recurrente, bailo la contradanza
del instinto callado durmiéndose en mi falda
y vivo, no lo dudes, rozando la incordura.

Carolina María Catalano



SIEMPRE NOS QUEDA PARIS

En París amanezco el día de tu ausencia.
El city tour me pierde por rincones aislados,
¿por qué será que espero tus ojos afilados,
si nunca me prestaste su mágica elocuencia?

Las calles dan cien vueltas, yo sigo en la abstinencia
de la presencia incauta saltando acantilados.
Sus plazas —laberinto—, semáforos callados...
No creas que pretendo mutar tu transparencia.

Si llegas, te prometo colgar de tu mirada
un brillo renovado. Firmada la amnistía
besar solo tu frente que, fresca, me daría

delirios de amapola bajo la tour Eiffel.
Qué lenta es esta espera...escucha los relojes
llegando a su destino: la torre de Babel..
.

Carolina María Catalano



CAPRICHO DE SOMBRA

No soy lo que previenes ni predices,
apenas el subsuelo de tu sueño,
desafilada daga que sin dueño
pervierte tu costado en cicatrices.

Caleidoscopio oscuro mis matices
en suicidios de bocas te diseño
y cercana te percibo en mi empeño,
riendome de todos. Aprendices.

Soy el puro capricho de tu sombra,
dentellada de polvo que te abraza,
telaraña sin tiempo que te asombra,

torera de los toros de tu plaza.
Soy la vaga silueta que te nombra
la cintura quimérica que arrasa.

Carolina María Catalano



POSESION

No sé de lo que hablo, maldita madrugada,
como si mis demonios salieran del subsuelo,
trepando por mis sienes. Mi boca es el anzuelo
de todas sus locuras y mi ansia la abonada.

Los versos que florecen rotos en la alambrada
son míos pero ajenos, abecedario en celo
de musas imposibles. Escribo y excarcelo
lo que quiero y no tengo, perdida y alienada.

Quizás sea un demonio hablando por las letras
posesas e insurrectas de una mujer incauta.
Quizás no sea nada, tal vez mi propio invento.

Retumba el laberinto por el que cronometras
mi vida. Es sólo mío, fantasma fraudulento,
el hilo que me guía como ciego argonauta.

Carolina María Catalano




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